Esta semana ha estallado, de
manera generalizada, una crisis de proporciones. Alegando una “lucha contra los
ñoquis” oficialistas y “opositores” pretenden reducir el plantel municipal y
estatal en diversos lugares.
Esta crisis ha dejado al
desnudo varias cuestiones que deben llamar a la reflexión a los trabajadores:
- No hay ninguna lucha contra los ñoquis. Si,
en cambio, un intento de meter gente propia de parte de los nuevos
funcionarios.
- No hay ninguna intención de poner a funcionar
los municipios y comunas. Con la cantidad de obras que faltan para evitar las inundaciones
etc., ese plantel que revista como empleado, debería ser de donde salgan los recursos humanos para poner realmente MANOS A LA OBRA.
- Mal disimulado, aparece la orientación general
del macrismo. Un ajuste generalizado contra los trabajadores para hacerles
pagar la crisis.
- No es solo una orientación del macrismo. En
donde gobierna el FPV, como en Tucumán o Santa Cruz, el ajuste no es ni un
milímetro diferente al que pretende imponer el gobierno nacional.
Así las cosas, los
trabajadores debemos confiar en nuestras propias fuerzas para enfrentar los
atropellos. Planteamos que en todas las
reparticiones, municipios y comunas se pongan en pie asambleas obreras para
hacer un padrón de los empleados. Con esta lista debemos exigir que pasen
inmediatamente a planta permanente. No se puede seguir tolerando contratos
precarios.
Exigimos asimismo que toda
la obra pública de la provincia se haga con personal estatal. Tenemos que
terminar con los negociados de sobreprecios de las empresas constructoras amigas
del gobierno. Con estas medidas y estas necesidades, no solo evitaremos las
cesantías, sino que seguramente se tendrán que tomar más trabajadores. Es la
manera de que la crisis la paguen sus propios responsables y no sus
trabajadores.
Desde el Partido Obrero
hemos denunciado el ajuste en marcha desde antes de las elecciones. Macristas y
kirchneristas no han dudado un segundo en atropellar al pueblo con despidos y
cesantías. Hay que exigir que todos los sindicatos estatales y municipales se
pongan al frente de esta tarea de enfrentar estos ataques.
PARTIDO OBRERO