miércoles, 20 de junio de 2012
martes, 12 de junio de 2012
lunes, 11 de junio de 2012
Las cacerolas de Puerto Madero
Junto al Río de la Plata, en el costado oriental de la bella ciudad de Buenos Aires, y a escasos metros de la Casa del Gobierno Federal, hubo un viejo puerto inicialmente inaugurado a finales del siglo XIX y abandonado como puerto funcional muy poco después. Se transformó en un lugar de enormes depósitos abandonados y sitios baldíos por una buena parte del siglo XX, hasta que fue “reciclado” con viviendas de lujo en pleno apogeo del llamado “neoliberalismo” menemista (peronista) en los años 1980, y es hoy, en pleno siglo XXI, un lugar especial. Un lugar de lujo, verdadero atractivo para el visitante desprevenido.
El humo, el ruido de las sirenas de los barcos, el traqueteo de estibadores, la música de arrabal, ya no existen. Por supuesto tampoco sus habitantes de hoy son los mismos parias, desclasados y miserables de la vida que lo habitaron por tantos años.
Hoy es un sitio turístico, además de emblemático. No hay visitante de Buenos Aires que no sea llevado a admirar el “puente de las mujeres” del renombrado arquitecto Calatrava, y a mirar de lejos la cadena de lujosos rascacielos que se ubican hacia el este sobre el río, como si fueran un verdadero mirage, ilusión de vida para la mayoría. Pero la mole impersonal de rascacielos al estilo “primer mundo” no puede de ninguna manera inspirar hoy a poetas del tango ni bohemios de la cultura. No tiene carácter; no tiene alma. Los argentinos que realmente aman Buenos Aires como ciudad de un carácter muy especial, mezcla extraordinaria de culturas, argentina, europea y cosmopolita a la vez, desprecian el Puerto Madero reciclado. Definitivamente no es Buenos Aires. No debería serlo. El puente de Calatrava debería haber sido levadizo.
Aun así todos llevan a los turistas a visitarlo. Si al desprevenido visitante se le ocurre atravesar uno de los puentes que unen Puerto Madero con el resto de la Argentina, encontrará lujo y desolación; vehículos ostentosos que no se ven en barrios de gente normal en el resto de Argentina, soledad hecha asfalto, limpieza extrema como si no vivieran allí argentinos, aceras perfectas y perfectamente vacías. Limpieza, lujo y soledad. Los únicos que caminan por allí son empleados de servicio doméstico de piel morena. No hay ningún café donde sentarse con amigos a tomar una ginebra y hablar del partido del domingo. Sólo hay locales de lujo extremo, con nombres en inglés y precios inalcanzables para la mayoría de los argentinos. Los residentes actuales de Puerto Madero salen en sus automóviles de vidrios oscuros y blindados directamente de los “parkings” de los rascacielos, sin mirar y sin que los miren. Algunos salen en Harley Davidson a comer Sushi en uno de esos lugares que ningún argentino común no puede pagar. Esos tampoco miran alrededor ni quieren ser mirados. El visitante no los ve. Como máximo, el visitante se puede tomar una foto frente a una triste y opaca figura del fallecido Juan Manuel Fangio en su famoso Mercedes Benz “bala de plata”. La espantosa escultura despierta tristeza en su soledad.
Pero en realidad, aunque también él se codeaba con poderosos, Fangio nunca alcanzó a vivir allí. Allí vive una mezcla patética de millonarios patibularios, nuevos ricos con fortunas de dudoso origen, escoria inculta de la farándula televisiva, burócratas sindicales corruptos (y asesinos: Pedraza, quien está preso por el asesinato del joven Mariano Ferreyra, militante del Partido Obrero, tiene todavía allí su departamento), junto a funcionarios de embajadas extranjeras y vedettes siliconas aún más patibularias.
¡Ah!...y lo más importante: allí viven muchos funcionarios del actual gobierno argentino (peronista). Muchos, incluyendo nada más y nada menos que el mismísimo vicepresidente. La presidenta llorona lo llamó “concheto” (término despreciativo del argot argentino para nombrar a un miembro de la clase alta), pero seguramente no llora cuando cuenta entre su patrimonio personal el valor del lujoso departamento que ella posee allí, aunque no lo habite.
En estos días hubo “cacerolazos” en distintos barrios de Buenos Aires, pero no en Puerto Madero. Los cacerolazos sonaron sobre todo en la esquina de Santa Fé y Coronel Díaz, en pleno Barrio Norte. No es que los habitantes de esa zona sufran de hambre ni nada por el estilo. Se trata de la famosa “clase media porteña”; una pequeño burguesía urbana cuya característica política esencial es ser una veleta política: algunas veces con los obreros y campesinos, la mayor parte de las veces con los poderosos.
Los cacerolazos de esta semana no fueron ni lo uno ni lo otro. Fueron una expresión legítima de asco e indignación de esa clase media fluctuante por la corrupción de los nuevos poderosos, aquellos “gerontoliberales” (peronistas) que dicen que le sacaron el gobierno a los “neoliberales” (peronistas), y viven ahora cómodamente en Puerto Madero. Pero esa indignación fue orientada en dirección contraria a la de los barrios obreros en muchos de sus planteos y consignas. Legítimo, pero ni popular ni progresista.
No hubo cacerolazos tampoco, por ejemplo, en el barrio Villa 9 de Julio en Tucumán. El kirchnerismo (peronista) se las arregló para materializar el sueño dorado de todo bonapartista burgués por un día: la conciliación de clases. Ni los poderosos gerontoliberales de Puerto Madero ni los oprimidos de los barrios obreros cacerolaron.
La cacerola nunca fue un método de lucha de los oprimidos. No que los oprimidos argentinos no tengan hoy por qué protestar. Todo lo contrario. También ellos están indignados por la corrupción, y aunque no les preocupe no poder comprar dólares como a la clase media de Barrio Norte, les preocupan más los tarifazos e “impuestazos” a sus salarios, las alzas en el costo de los servicios, la virtual congelación de las paritarias arbitradas por el bonapartismo kirchnerista a favor de los patrones, los constantes ataques a su salario y a su derecho de huelga por parte de la presidenta. Ese descontento se puede oler en el aire, aunque no “cacerolee”. Cuando ese descontento realmente explote, no será con cacerolas, sino con los métodos tradicionales de la lucha de clases, y tal vez arrastre también a los balcones y a las esquinas de Barrio Norte.
El silencio de las cacerolas obreras y populares indica que las mismas se usan sólo para cocinar, pero no significa de ninguna manera apatía ni apoyo a Puerto Madero. Que no se equivoque nadie.
El silencio de las cacerolas de Puerto Madero es patético, porque nunca se usan ni siquiera para cocinar. Los peronistas gerontoliberales que gobiernan hoy Argentina comen Sushi de delivery mientras se enjuagan la boca con “inclusión social”.
Rolando “el negro” Gómez
Coyoacán, 8 de junio del 2012
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El humo, el ruido de las sirenas de los barcos, el traqueteo de estibadores, la música de arrabal, ya no existen. Por supuesto tampoco sus habitantes de hoy son los mismos parias, desclasados y miserables de la vida que lo habitaron por tantos años.
Hoy es un sitio turístico, además de emblemático. No hay visitante de Buenos Aires que no sea llevado a admirar el “puente de las mujeres” del renombrado arquitecto Calatrava, y a mirar de lejos la cadena de lujosos rascacielos que se ubican hacia el este sobre el río, como si fueran un verdadero mirage, ilusión de vida para la mayoría. Pero la mole impersonal de rascacielos al estilo “primer mundo” no puede de ninguna manera inspirar hoy a poetas del tango ni bohemios de la cultura. No tiene carácter; no tiene alma. Los argentinos que realmente aman Buenos Aires como ciudad de un carácter muy especial, mezcla extraordinaria de culturas, argentina, europea y cosmopolita a la vez, desprecian el Puerto Madero reciclado. Definitivamente no es Buenos Aires. No debería serlo. El puente de Calatrava debería haber sido levadizo.
Aun así todos llevan a los turistas a visitarlo. Si al desprevenido visitante se le ocurre atravesar uno de los puentes que unen Puerto Madero con el resto de la Argentina, encontrará lujo y desolación; vehículos ostentosos que no se ven en barrios de gente normal en el resto de Argentina, soledad hecha asfalto, limpieza extrema como si no vivieran allí argentinos, aceras perfectas y perfectamente vacías. Limpieza, lujo y soledad. Los únicos que caminan por allí son empleados de servicio doméstico de piel morena. No hay ningún café donde sentarse con amigos a tomar una ginebra y hablar del partido del domingo. Sólo hay locales de lujo extremo, con nombres en inglés y precios inalcanzables para la mayoría de los argentinos. Los residentes actuales de Puerto Madero salen en sus automóviles de vidrios oscuros y blindados directamente de los “parkings” de los rascacielos, sin mirar y sin que los miren. Algunos salen en Harley Davidson a comer Sushi en uno de esos lugares que ningún argentino común no puede pagar. Esos tampoco miran alrededor ni quieren ser mirados. El visitante no los ve. Como máximo, el visitante se puede tomar una foto frente a una triste y opaca figura del fallecido Juan Manuel Fangio en su famoso Mercedes Benz “bala de plata”. La espantosa escultura despierta tristeza en su soledad.
Pero en realidad, aunque también él se codeaba con poderosos, Fangio nunca alcanzó a vivir allí. Allí vive una mezcla patética de millonarios patibularios, nuevos ricos con fortunas de dudoso origen, escoria inculta de la farándula televisiva, burócratas sindicales corruptos (y asesinos: Pedraza, quien está preso por el asesinato del joven Mariano Ferreyra, militante del Partido Obrero, tiene todavía allí su departamento), junto a funcionarios de embajadas extranjeras y vedettes siliconas aún más patibularias.
¡Ah!...y lo más importante: allí viven muchos funcionarios del actual gobierno argentino (peronista). Muchos, incluyendo nada más y nada menos que el mismísimo vicepresidente. La presidenta llorona lo llamó “concheto” (término despreciativo del argot argentino para nombrar a un miembro de la clase alta), pero seguramente no llora cuando cuenta entre su patrimonio personal el valor del lujoso departamento que ella posee allí, aunque no lo habite.
En estos días hubo “cacerolazos” en distintos barrios de Buenos Aires, pero no en Puerto Madero. Los cacerolazos sonaron sobre todo en la esquina de Santa Fé y Coronel Díaz, en pleno Barrio Norte. No es que los habitantes de esa zona sufran de hambre ni nada por el estilo. Se trata de la famosa “clase media porteña”; una pequeño burguesía urbana cuya característica política esencial es ser una veleta política: algunas veces con los obreros y campesinos, la mayor parte de las veces con los poderosos.
Los cacerolazos de esta semana no fueron ni lo uno ni lo otro. Fueron una expresión legítima de asco e indignación de esa clase media fluctuante por la corrupción de los nuevos poderosos, aquellos “gerontoliberales” (peronistas) que dicen que le sacaron el gobierno a los “neoliberales” (peronistas), y viven ahora cómodamente en Puerto Madero. Pero esa indignación fue orientada en dirección contraria a la de los barrios obreros en muchos de sus planteos y consignas. Legítimo, pero ni popular ni progresista.
No hubo cacerolazos tampoco, por ejemplo, en el barrio Villa 9 de Julio en Tucumán. El kirchnerismo (peronista) se las arregló para materializar el sueño dorado de todo bonapartista burgués por un día: la conciliación de clases. Ni los poderosos gerontoliberales de Puerto Madero ni los oprimidos de los barrios obreros cacerolaron.
La cacerola nunca fue un método de lucha de los oprimidos. No que los oprimidos argentinos no tengan hoy por qué protestar. Todo lo contrario. También ellos están indignados por la corrupción, y aunque no les preocupe no poder comprar dólares como a la clase media de Barrio Norte, les preocupan más los tarifazos e “impuestazos” a sus salarios, las alzas en el costo de los servicios, la virtual congelación de las paritarias arbitradas por el bonapartismo kirchnerista a favor de los patrones, los constantes ataques a su salario y a su derecho de huelga por parte de la presidenta. Ese descontento se puede oler en el aire, aunque no “cacerolee”. Cuando ese descontento realmente explote, no será con cacerolas, sino con los métodos tradicionales de la lucha de clases, y tal vez arrastre también a los balcones y a las esquinas de Barrio Norte.
El silencio de las cacerolas obreras y populares indica que las mismas se usan sólo para cocinar, pero no significa de ninguna manera apatía ni apoyo a Puerto Madero. Que no se equivoque nadie.
El silencio de las cacerolas de Puerto Madero es patético, porque nunca se usan ni siquiera para cocinar. Los peronistas gerontoliberales que gobiernan hoy Argentina comen Sushi de delivery mientras se enjuagan la boca con “inclusión social”.
Rolando “el negro” Gómez
Coyoacán, 8 de junio del 2012
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viernes, 8 de junio de 2012
Jornada de paro y movilización de la CTA en Tucumán
Jornada de paro y movilización de la CTA en Tucumán de la que participó el Partido Obrero y el Polo Obrero y que incluyó el corte del Puente Lucas Córdoba y la movilización a plaza Independencia.
En la nota del informativo "División Noticias" del Canal 8 de Tucumán en vivo en plaza Independencia, Blas Rivadeneira dirigente del PO.
En la nota del informativo "División Noticias" del Canal 8 de Tucumán en vivo en plaza Independencia, Blas Rivadeneira dirigente del PO.
“Hay que nacionalizar íntegramente el sistema bancario de comercio exterior. La izquierda planteó esto en las elecciones de 2011 y con esa autoridad nos dirigiremos a la población tucumana hoy”
Marcelo Ramal, dirigente nacional del Partido Obrero, participó del programa "A las siete" que se emite por el Canal 8 de Tucumán. Lo hizo en compañía de Martín Correa para anunciar la Charla Debate "La crisis. ¿Quién debe pagarla?"
Foto gentileza de tucumanalas7: http://www.tucumanalas7.com.ar/nota.php?id=62175
jueves, 7 de junio de 2012
Alperovich: un gobierno lleno de bussistas y represores
El 22 de mayo pasado cobró estado público la renuncia a su cargo en el Ministerio de Seguridad Ciudadana -nada menos- del ex capitán del destacamento de Exploración de Caballería Montada 141 Fernando Chaín. El ahora ex funcionario alperovichista está siendo juzgado en Salta por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura.
En el gobierno provincial se hicieron los desentendidos: el ministro del área, Mario López Herrera, señaló que Chaín venía de la gestión anterior en el ministerio cuando estaba a cargo de Baillo, recordado no sólo por haber sido funcionario del genocida Antonio Domingo Bussi, sino por haber renunciado en medio del escándalo que produjo el crimen de Paulina Lebbos.
A su vez, Alperovich pretendió mostrarse sorprendido: “no estaba al tanto en absoluto. Por supuesto que hay directivas de no tener funcionarios de ese tipo, yo no sabía absolutamente nada ¡Cómo vamos a admitir eso!”, cuestionó (La Gaceta, 25/5).
Pero esa pirueta se vino abajo cuando el propio hijo de Antonio Bussi, el legislador Ricardo Bussi, pasó lista de los ‘cuadros’ bussistas que hoy ocupan cargos destacado en el gobierno: “El primer dirigente que Alperovich incorporó a su gestión fue Baillo, un militar retirado y un bussista de la primera hora. Luego llamó a Miguel Brito, un ex soldado que estuvo bajo las órdenes de mi padre”, dijo Bussi (ídem, 27/5). Además el hijo de Bussi destacó a los legisladores Víctor Lossi y Juan Gutiérrez -señalados como el corazón y el cerebro de su padre en el este tucumano-; el concejal Javier Moroff -fue abogado defensor del genocida-, y los ex legisladores Carlos Canevaro, Ramón Sierra Morales, Gustavo Rojas y Mariano Poliche. “Alperovich sabe perfectamente quiénes son sus funcionarios, de dónde vienen y hacia dónde van”, ironizó Bussi (ídem).
En realidad, el gobierno de Alperovich es una cueva de elementos derechistas de todo color y pelaje. El gobierno ha impulsado la llegada de Juan Carlos Nacul como relator de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán. Nacul fue conocido en la provincia, no sólo por haber sido unos de los civiles destacados del levantamiento Carapintadas bajo la presidencia de Alfonsín, sino también por haber sido abogado defensor de Mario Oscar ‘Malevo’ Ferreyra, imputado por causas de lesa humanidad y condenado por fusilamiento de delincuentes.
Junto con Nacul, también han sido nombrado relatores en la Corte, Luis Acosta, defensor de Luis "el niño" Gómez (asesino del Cacique Chocobar, e integrante del grupo parapolicial Comando Atila que dirigía precisamente el ‘Malevo’ Ferreyra), y López de Zavalía, un abogado que tiene 50 causas contra los pueblos originarios de la provincia.
La nación sabe perfectamente lo que pasa en Tucumán; es decir, apaña a un gobernador que, a su vez, resguarda y da amparo a represores y a sus contactos.
El año pasado, el kirchnerismo envió el pliego de Nacul para que éste cubriera el cargo de juez federal N°2 de Jujuy. En esa oportunidad, ONG de Derechos Humanos impugnaron su nombre, alegando que fue funcionario de la dictadura, su conexión con el bussismo y su calidad de defensor del Malevo. Nacul, al final, optó por renunciar (La Gaceta, 27/5).
Todos estos hechos han merecido el repudio de Hijos de Tucumán, y el viernes una movilización de distintas comunidades Diaguitas se concentraron frente a los tribunales para repudiar estas designaciones.
La tríada Memoria, Verdad y Justicia sólo será satisfecha cuando todos los responsables del genocidio sean juzgados, condenados y cumplan su pena en cárcel común. Pero esto no sucederá bajo los gobiernos que mientras descuelgan el cuadro de Videla cobijan a sus cómplices militares y civiles.
En el gobierno provincial se hicieron los desentendidos: el ministro del área, Mario López Herrera, señaló que Chaín venía de la gestión anterior en el ministerio cuando estaba a cargo de Baillo, recordado no sólo por haber sido funcionario del genocida Antonio Domingo Bussi, sino por haber renunciado en medio del escándalo que produjo el crimen de Paulina Lebbos.
A su vez, Alperovich pretendió mostrarse sorprendido: “no estaba al tanto en absoluto. Por supuesto que hay directivas de no tener funcionarios de ese tipo, yo no sabía absolutamente nada ¡Cómo vamos a admitir eso!”, cuestionó (La Gaceta, 25/5).
Pero esa pirueta se vino abajo cuando el propio hijo de Antonio Bussi, el legislador Ricardo Bussi, pasó lista de los ‘cuadros’ bussistas que hoy ocupan cargos destacado en el gobierno: “El primer dirigente que Alperovich incorporó a su gestión fue Baillo, un militar retirado y un bussista de la primera hora. Luego llamó a Miguel Brito, un ex soldado que estuvo bajo las órdenes de mi padre”, dijo Bussi (ídem, 27/5). Además el hijo de Bussi destacó a los legisladores Víctor Lossi y Juan Gutiérrez -señalados como el corazón y el cerebro de su padre en el este tucumano-; el concejal Javier Moroff -fue abogado defensor del genocida-, y los ex legisladores Carlos Canevaro, Ramón Sierra Morales, Gustavo Rojas y Mariano Poliche. “Alperovich sabe perfectamente quiénes son sus funcionarios, de dónde vienen y hacia dónde van”, ironizó Bussi (ídem).
En realidad, el gobierno de Alperovich es una cueva de elementos derechistas de todo color y pelaje. El gobierno ha impulsado la llegada de Juan Carlos Nacul como relator de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán. Nacul fue conocido en la provincia, no sólo por haber sido unos de los civiles destacados del levantamiento Carapintadas bajo la presidencia de Alfonsín, sino también por haber sido abogado defensor de Mario Oscar ‘Malevo’ Ferreyra, imputado por causas de lesa humanidad y condenado por fusilamiento de delincuentes.
Junto con Nacul, también han sido nombrado relatores en la Corte, Luis Acosta, defensor de Luis "el niño" Gómez (asesino del Cacique Chocobar, e integrante del grupo parapolicial Comando Atila que dirigía precisamente el ‘Malevo’ Ferreyra), y López de Zavalía, un abogado que tiene 50 causas contra los pueblos originarios de la provincia.
La nación sabe perfectamente lo que pasa en Tucumán; es decir, apaña a un gobernador que, a su vez, resguarda y da amparo a represores y a sus contactos.
El año pasado, el kirchnerismo envió el pliego de Nacul para que éste cubriera el cargo de juez federal N°2 de Jujuy. En esa oportunidad, ONG de Derechos Humanos impugnaron su nombre, alegando que fue funcionario de la dictadura, su conexión con el bussismo y su calidad de defensor del Malevo. Nacul, al final, optó por renunciar (La Gaceta, 27/5).
Todos estos hechos han merecido el repudio de Hijos de Tucumán, y el viernes una movilización de distintas comunidades Diaguitas se concentraron frente a los tribunales para repudiar estas designaciones.
La tríada Memoria, Verdad y Justicia sólo será satisfecha cuando todos los responsables del genocidio sean juzgados, condenados y cumplan su pena en cárcel común. Pero esto no sucederá bajo los gobiernos que mientras descuelgan el cuadro de Videla cobijan a sus cómplices militares y civiles.
Sebastián
@sumoralylamia
Publicado en la versión on line de Prensa Obrera Nº 1225: http://po.org.ar/po1225/2012/06/07/alperovich-un-gobierno-lleno-de-bussistas-y-represores-en-tucuman/
Llamamos a unificar la lucha docente-estudiantil y a movilizar el viernes 8 de junio desde las 9 hs. desde el Rectorado de la UNT a plaza Independencia
COMUNICADO DE PRENSA
Desde las agrupaciones que venimos luchando por una universidad pública, gratuita, científica e irrestricta, conformamos un espacio unitario en el Congreso de la FUT Federación Universitaria de Tucumán que se realizó el pasado 02 de junio, consagrándonos como tercera fuerza obteniendo la Secretaría General.
Desde esta secretaría nos manifestamos en apoyo a la lucha que están llevando adelante los docentes universitarios por la estabilidad laboral, por la carrera docente en todos los niveles y por la regularización de los docentes interinos en las facultades nombrados por concursos.
Llamamos a unificar la lucha docente-estudiantil y a movilizar el viernes 8 de junio desde las 9 hs. del Rectorado de la UNT a plaza Independencia.
Los estudiantes confluimos, con las siguientes reivindicaciones:
· Mayor presupuesto educativo nacional.
· Boleto estudiantil.
· Comedor Universitario.
· No a los aranceles, ni medidas limitacionistas. Basta de restricciones.
· Rescisión del contrato entre UNT-YMAD-La Alumbrera.
UJS Unión de Juventudes por el Socialismo (LD Lista de Delegados - PUL Plenario Universitario de Lucha - UEICE) - ALDE - CEPA - LILLOI – FULAZI - MST
martes, 5 de junio de 2012
Charla Debate: La crisis ¿Quién debe pagarla?
Los temas que se abordarán son:
YPF ¿Nacionalización o privatización?
Paritarias ¿Libres o con techo?
Reforma Constitucional ¿Reelección indefinida, sistema parlamentario o gobierno de los trabajadores?
¿Derechos humanos o Ley antiterrorista y Proyecto X?
¿Frente de izquierda o Frente amplio?
Aula 4 - Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UNT
25 de Mayo al 400 entre San Juan y Santiago
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